Monedas partidas, en la antiguedad. El por que.
Durante el siglo I d.C. -fundamentalmente en ambientes castrenses-, se solían contramarcar las monedas intentando reducir su ámbito de circulación y haciendo frente a la escasez de moneda de bronce; pero también, a veces, partían cuidadosamente las monedas para conseguir divisores. Ambas actuaciones debieron ir unidas ya que están presentes en el mismo tipo de monedas, sin embargo solían hacerse por separado, ya que prácticamente no se encuentran monedas partidas y a la vez con resellos.
Los ejemplos más abundantes de monedas partidas se encuentran en los bronces de los siglos I a.C. y I d.C., y dentro de ellos suelen ser ases partidos para circular como semis, pero a continuación pueden verse algunos tipos muy diversos de monedas partidas en la antigüedad y posiblemente por otras razones a las indicadas, tal vez por motivos rituales o religiosos.
Las monedas partidas para circular como divisores resultan bastante apreciadas por el coleccionista, dada la curiosidad que representan; sin embargo, no deben de ser confundidas con las monedas simplemente rotas, debemos buscar las marcas de cincel -que era la herramienta normalmente empleada-, pues es frecuente ver a vendedores con monedas partidas (por los arados u otras causas) ofreciéndolas engañosamente como divisores.
Monedas de plata partidas

siclo / shekel hispano-cartaginés de finales del siglo III a.C.
Esta moneda de plata fue partida intencionadamente, se distingue claramente en alguna de ellas la huella del cincel.
¿Alguien encargó un trabajo y entregó media moneda en concepto de señal? ¿Hubo algún motivo ritual o religioso? Seguramente lo más probable es que fuera la necesidad, la simple falta de divisores circulantes lo que les obligara a este expeditivo método de buscar cambio.
La realidad es que las partieron en dos partes en su época, ciertamente lo importante entonces era el valor intrínseco de la plata, no la moneda en sí.
Ases partidos

As ibérico de Sekobirikes (Hispania Citerior, último tercio del s.II a.C.)
Monedas partida claramente en dos mitades y pese a la diferencia de fechas, seguramente fue en algún campamento militar para que circulara como semis.
Puede observarse perfectamente la marca dejada por la sujeción en la moneda (el canto está aplastado)
Ases partidos

Ases de Nemausus de 6,63 y 6,37 g (principios del siglo I d.C., Galia) cuidadosamente partido para circular como semises.
Esta moneda tan abundante en ámbitos castrenses, es una de las que más a menudo se encuentra partida para circular como divisor. La carencia de moneda fraccionaria en los campamentos militares era un hecho.
Sestercio partido

Sestercio de Otacilia Severa de 12,6 g (Roma, 244-249 d. C.) partido intencionadamente para convertirlo en un dupondio o dos ases (?).
Se observa perfectamente la huella del cincel en el centro de la moneda, en el anverso y en el sentido de la rotura.
Monedas partidas en cuatro trozos

As hispanorromano de Tiberio acuñado en Calagurris (Hispania Tarraconensis,14-37 d.C.) y sestercio de Filipo hijo (Roma, 247-249 d.C.), partidos claramente en cuatro partes.
En los comienzos del siglo I d.C. el as de Tiberio habría circulado como cuadrante y la costumbre perduraría en el siglo III, a la vista de este trozo de sestercio (que pesa 5,8 g) y que debió suplir a un as.
Fuente: www.Tesorillo.com













